Las vacas revitalizan el Cordel Sanabrés

Una veintena de ganaderos comienzan el traslado de las reses por este camino de la Mesta hasta los pastos de verano de la sierra Segundera

Javier Ovelar señala los cabestros, cuatro, que llevan la voz cantante y a los que seguirá toda la vacada hasta Puente Porto al día siguiente del viaje en camión. Unas 300 vacas y alrededor de 130 terneros que no perderán la marcha. Se tardará unos tres días en desplazar toda la vacada, ya que una parte se mueve desde Asturianos.

En esta primera etapa los mastines que tienen que custodiar la vacada no han “viajado”, pero son los jinetes y los pastores que ayudan a mover las reses los que se encargan de arrearlas y vigilarlas. El pasado año “un ternero y otro mordido” por el lobo fue el peaje que pagaron por los pastos de la Sierra. Prácticamente todos los ganaderos de la comarca han sufrido ataques de lobo, aunque no quieran que trascienda.

En este caso es el otro Javier Ovelar quien señala que la “Brea” desde Sotillo a la Fuente de los Gallegos e incluso hasta La Pedriña “están bastante peor que el año pasado”, aunque agradece que “algo ha limpiado”. Los paneles en el punto de partida en Quintana son un ensalzamiento a los pastores trashumantes, aunque el GR 84 de los turistas está mejor conservado de los caminos tradicionales.

 

Desde Quintana hasta las primeras lagunas del camino, donde los animales beben algo, la vacada sube a paso de legionario y eso que algunos tramos son empinadas y jalonados de piedras sueltas, zonas estrechas de roquedo y llamardos. Hasta los pastos de Porto es casi un día de recorrido.

Aunque los paneles sobre la trashumancia en Quintana solo reflejan el movimiento trashumante de los rebaños de ovejas, en los pueblos de Sanabria “todas las vacas se subían a la Sierra en verano, y solo se quedaban la pareja de vacas para trabajar en la hierba y el acarreo y las paridas con los terneros”, explicaba una sanabresa. Y aunque el ganado y los ganaderos son el blanco de no pocas críticas, la diversidad biológica está unida a su paso, desde insectos a águilas pasando por el lobo y el zorro sacan beneficio alimentario. Desde las boñigas colonizadas por los insectos que alimentan a las chovas piquirrojas hasta el pelo que queda enganchado en el matorral para alfombrar los nidos.

 

Fuente:

https://www.laopiniondezamora.es/comarcas/2021/06/02/vacas-revitalizan-cordel-sanabres-52507838.html